¿Por qué cambié un iPhone por un Samsung?

Desde hace varios años he sido seguidor y consumidor de los productos Apple, quizás algunos me puedan catalogar como un Apple Fan pero, en realidad, lo que hacen con sus productos es algo genial para mi.

Como está cambiando nuestro ritmo de vida, se demanda que ciertas cosas uno pueda darlas por sentado y no preocuparse por ellas, por ejemplo, un computador que lo enciendas y no te encuentres con alguna sorpresa como un sistema operativo corrompido, que un virus te devoró todos tus datos, que algún periférico que estabas usando ahora no funciona… cosas así y sí básicamente estoy hablando más de Windows en este caso, pero, volvamos al punto.

Las razones que me han motivado a hacer lo que reza el título de este post, han surgido luego de la presentación del keynote de Apple donde presentaron el nuevo iPhone 6

Desde que Apple presentó su primer iPhone en el 2007, conocido como iPhone 2G, ha mantenido una misma línea en su diseño, un teléfono con detalles de aluminio, pocos botones, cámara discreta (luego explico esto) y un sistema operativo bastante robusto (iOS).

Luego de que la empresa del extinto Steve Jobs trazara el camino sobre cómo debían ser los teléfonos móviles, todos los demás fabricantes empezaron a hacer lo mismo. Se redujeron al mínimo los celulares tipo flip (como aquél Motorola V3) y empezó la era de los candybar (teléfonos de barra) con enorme pantalla.

Así inició la competencia donde todos querían parecerse a Apple, incluso infringiendo patentes que llevaron a una secuela de demandas entre todos ellos (Apple, Motorola, Samsung, etc.), luego inició la competencia por el teléfono que tuviera mejor cámara y así mismo llegó el tema de la pantalla, mientras más grande mejor y ahí fue que Samsung empezó a merodear en el territorio de Apple.

No obstante, los usuarios de iPhone se mantuvieron firmes a todos éstos avances, los cuales hubiesen podido ser incorporados en un iPhone, por ejemplo el 3GS o el 4, pero no fue así ya que Apple siempre ha entregado todo gota a gota para mantener su gran nicho en el mercado y a los consumidores actualizando su smartphone anualmente.

Tales acciones empezaron a generar desinterés en muchos usuarios quienes se mudaron al Samsung S3 y demás, para probar los avances que tanto eco se hacían en los medios.

Luego de esto, cuando todo el mundo piensa que Apple va a presentar un teléfono de pantalla más grande para competir con el S3, hacen la presentación del iPhone 5, un teléfono que varió muy poco en comparación con su antecesor. Las críticas no se hicieron esperar, Internet se llenó de imágenes y chistes que se mofaban del iPhone 5 que sólo tenía la pantalla un poco más alargada. Esto también le costó muchos usuarios a Apple. En su defensa Apple dijo que la idea era hacer un teléfono más grande pero que todo estuviera al alcance del dedo pulgar (parece que con el iPhone 6 abandonaron esa teoría).

Llega el iPhone 5S y sigue la espera de ver el NFC y una pantalla más grande, en cambio, le presentan al mundo el mismo iPhone 5, ahora con el Touch ID y algo más delgado. Ya, en este punto, siguen desertando de las filas del teléfono de la manzana más usuarios para irse a Samsung.

Ahora con el iPhone 6 presentaron un teléfono algo diferente, algo que quizás si Steve Jobs existiera no llega a pasar y Jonathan Ive ni se lo hubiese presentado. Resulta que el iPhone 6 tiene ciertas similitudes con el Samsung, ya sea S3, S4 o S5. La primera es que ya tiene pantalla más grande, 4.7 para ser precisos, incorpora NFC aunque sea para pagos (pero lo tiene), la cámara ya no es discreta, es decir, sobresale de la carcaza del teléfono, el botón de bloqueo/desbloqueo de la pantalla ahora está en el lado derecho y por último, los widget en el centro de notificaciones.

En ese momento, lamentablemente pensé: “Si Apple está copiando de Samsung, entonces quiere decir que de una u otra manera ellos han estado haciendo bien muchas cosas y se dieron cuenta que debían copiarlas para no dejarse ganar de ellos”.

¿Mejoras?
Algo que sería bueno ver en un iPhone, es que se pueda compartir más, que sea más abierto para el usuario que quiere usar ciertos recursos y contenido en su teléfono y no esté tan atado. En este punto han mejorado con el nuevo iOS 8, espero que sigan así. A pesar de que Apple es abanderado del DRM y demás derechos que protegen el derecho de autor en archivos multimedia.

Es por estas razones, por lo feo que se vieron con las filtraciones de fotos de iCloud de muchos famosos, el lío de las actualizaciones que tuvieron que devolver del 8.01 al iOS 8 y también por el precio (por qué no) que ahora estoy siendo usuario de Samsung, tengo la tecnología que Apple ha dado gota a gota por un precio menor.

Quizás muchos me quieran crucificar por esto, ya que bastante he atacado a usuarios de Samsung, pero aún sigo siendo usuario de Apple con los demás dispositivos, lo único que temporalmente estoy caminando de la mano con la competencia, por lo menos con el teléfono.

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